ARTISTAS ESPAÑOLES DE LA ESCUELA DE PARÍS

Tras la Segunda Guerra Mundial, España queda aislada bajo el franquismo, mientras que la Francia liberada reanuda sus relaciones internacionales. Muchos artistas españoles huyen de la guerra y del conservadurismo y se establecen en Francia, como Condoy en 1937 o Antoni Clavé en 1939. Una década más tarde, a finales de los años 1940, se crea una comunidad española en París inspirada en la animada por Picasso, Gris, González y Miró a principios del siglo XX. Esta nueva generación se ve claramente influenciada por las vanguardias históricas y se impone por la originalidad de su producción. Pese a las diferencias de edad y de estéticas, entre la abstracción estructurada de Palazuelo, las pinturas oníricas de Puig, las obras cinéticas de Sempere, la investigación poscubista de José Fin o la oscilación entre figuración y abstracción de Xavier Valls, estos artistas están unidos por su adhesión al espíritu de las vanguardias internacionales.