PINTURA MATÉRICA

En la década de 1950, el arte español se renueva con Antoni Tàpies, Antonio Saura, Manolo Millares y Eduardo Chillida. Lenguaje bruto, lienzos rasgados, graffitis, tensión entre abstracción y figuración y trabajo con la materia son algunos de los elementos que caracterizan sus obras, inspiradas en el arte informal francés. En 1948, Tàpies cofunda la revista Dau al Set, a través de la cual se opone activamente al medio reaccionario de la época. Saura sigue la estela de los expresionistas y del Picasso del Guernica con una pintura que narra las tragedias de España. Estos artistas, que trabajan la expresividad de la materia, son apoyados por galerías parisinas: Stadler a Saura y Tàpies; Daniel Cordier a Millares. Saura y Millares forman parte del grupo El Paso, creado en 1957 para difundir el arte contemporáneo en una España hostil a la vanguardia a finales de la década de 1950. Eduardo Chillida, que vive en París entre 1948 y 1951, desarrolla un lenguaje singular mediante un nuevo uso de las técnicas escultóricas, marcado por el trabajo de Julio González y por la tradición herrera de su País Vasco natal.